Parece ser que Google está dando los primeros pasos para lograr de YouTube cierta rentabilidad.
Ya lo había comentado en un post anterior, Google había visto un alto potencial en el principal canal de vídeos por Internet, que no era simplemente el volumen de vídeos subidos por los usuarios.
En este post quiero mostrar dos links (uno correspondiente a un artículo en español y otro en inglés) a un anuncio por parte de Google sobre un acuerdo con la Premier League de cricket en la India.
Sigo pensando que en breve veremos la televisión a través de un canal por Internet... aunque, al igual que ha pasado con las consolas, sigamos usando el televisor, en vez de un ordenador, para hacer más accesible la información a los usuarios.
Esta noticia viene a confirmar que Google está empezando a probar su plataforma para proyectos de mayor envergadura, de cara a poder ofrecer sus servicios en breve a otras cadenas y clientes en Europa y EE.UU.
Ya están tardando las televisiones tradicionales en comenzar a estudiar posicionar sus canales de TV en la Red, bien de la mano de Google o bien con tecnología propia. La que llegue primero se quedará con una buena parte del pastel (como pasa siempre).
jueves, 21 de enero de 2010
¿Quién me sigue?
Lo que más te pregunta la gente a la hora de hablar de posicionamiento en la Red es cuantos seguidores tienes, ya sea en Twitter, Picotea, un blog, Facebook, etc...
Hace tiempo que vengo dudando que esto sea una herramienta válida para poder analizar el impacto que tiene tu presencia en la Red. Por impacto quiero decir qué seguimiento y difusión adquieren tus comentarios, post, twitts, etc.
Poco a poco se va escuchando que también debemos tener en cuenta los retwitts que generas, por lo que si a tí no te sigue más que cuatro gatos, pero uno de ellos resulta que es un líder de opinión mundial y "retuitea" tus twitts (esto valdría para un trabalenguas) podrías llegar a decir que estás teniéndo éxito en la Red.
No tenemos que llegar a tal extremo, pero sí que es cierto que valorar exclusivamente el número de seguidores puede llevarnos a error. Para empezar, porque existe un efecto multiplicador en el número de seguidores: si te siguen 10 personas en Twitter (escogemos Twitter pero podemos usar cualquier otra red social), es muy probable que en breve te sigan otras 10 más sin hacer ningún esfuerzo por tu parte para posicionar tus comentarios. Así que cuando tengas 1.000 seguidores...
Claro está, el multiplicador varia en función de la temática, el propio "tuiteador"; aunque valorando mi experiencia, podemos hablar de entre un 5% y un 10% semanal para un twitter personal. Seguro que los hay más altos y también quien no llegue a esta cifra.
Ahora bien, ¿quién te sigue? Esa es la cuestión. No siempre te siguen las personas que tú quieres, sino que en muchos casos te encuentras con gente que te sigue y no sabes muy bien por qué... hayá ellos, verdad?? Tener que aguantar tus twitts!! Pero en el peor de los casos, comienza a haber mucho spamer en este tipo de entornos, por lo que un cierto número de seguidores no lo son tanto y buscan más el "yo te sigo tú me sigues".
Por "spamer" me refiero a todos esos perfiles que no dicen nada en concreto o bien han creado su perfil en twitter y otra red social para incluir un link a su web y poco más.
Desde hace unos meses, decidí no seguir a nadie más, a no ser casos excepcionales en los que por sus comentarios mereciese realmente la pena seguir a alguien. Lógicamente, mi número de nuevos seguidores se redujo, pero al poco tiempo se estabilizó en los porcentajes que he comentado y, lo que es mejor, se filtra mucho más el número de spamers que me siguen.
Así que, sólo puedo decir que no os preocupéis por el número de seguidores, a no ser que vuestro cliente o vosotros mismos os fijéis este parámetro como objetivo (lo cual no lo recomiendo). Mirar más la calidad de estos y los impactos generados de forma global (seguidores + retwitts + refeals + comentarios + etc.). En el fondo, siempre hemos buscado lo mismo: aparecer en Google dentro de una búsqueda realizada por un usuario y esto no nos lo da sólo el número de seguidores, tenerlo en cuenta.
Hace tiempo que vengo dudando que esto sea una herramienta válida para poder analizar el impacto que tiene tu presencia en la Red. Por impacto quiero decir qué seguimiento y difusión adquieren tus comentarios, post, twitts, etc.
Poco a poco se va escuchando que también debemos tener en cuenta los retwitts que generas, por lo que si a tí no te sigue más que cuatro gatos, pero uno de ellos resulta que es un líder de opinión mundial y "retuitea" tus twitts (esto valdría para un trabalenguas) podrías llegar a decir que estás teniéndo éxito en la Red.
No tenemos que llegar a tal extremo, pero sí que es cierto que valorar exclusivamente el número de seguidores puede llevarnos a error. Para empezar, porque existe un efecto multiplicador en el número de seguidores: si te siguen 10 personas en Twitter (escogemos Twitter pero podemos usar cualquier otra red social), es muy probable que en breve te sigan otras 10 más sin hacer ningún esfuerzo por tu parte para posicionar tus comentarios. Así que cuando tengas 1.000 seguidores...
Claro está, el multiplicador varia en función de la temática, el propio "tuiteador"; aunque valorando mi experiencia, podemos hablar de entre un 5% y un 10% semanal para un twitter personal. Seguro que los hay más altos y también quien no llegue a esta cifra.
Ahora bien, ¿quién te sigue? Esa es la cuestión. No siempre te siguen las personas que tú quieres, sino que en muchos casos te encuentras con gente que te sigue y no sabes muy bien por qué... hayá ellos, verdad?? Tener que aguantar tus twitts!! Pero en el peor de los casos, comienza a haber mucho spamer en este tipo de entornos, por lo que un cierto número de seguidores no lo son tanto y buscan más el "yo te sigo tú me sigues".
Por "spamer" me refiero a todos esos perfiles que no dicen nada en concreto o bien han creado su perfil en twitter y otra red social para incluir un link a su web y poco más.
Desde hace unos meses, decidí no seguir a nadie más, a no ser casos excepcionales en los que por sus comentarios mereciese realmente la pena seguir a alguien. Lógicamente, mi número de nuevos seguidores se redujo, pero al poco tiempo se estabilizó en los porcentajes que he comentado y, lo que es mejor, se filtra mucho más el número de spamers que me siguen.
Así que, sólo puedo decir que no os preocupéis por el número de seguidores, a no ser que vuestro cliente o vosotros mismos os fijéis este parámetro como objetivo (lo cual no lo recomiendo). Mirar más la calidad de estos y los impactos generados de forma global (seguidores + retwitts + refeals + comentarios + etc.). En el fondo, siempre hemos buscado lo mismo: aparecer en Google dentro de una búsqueda realizada por un usuario y esto no nos lo da sólo el número de seguidores, tenerlo en cuenta.
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lunes, 11 de enero de 2010
La web 2.0 ¿existe un verdadero modelo de negocio?
Hace unos días, con motivo del último post de este blog, participamos en una conversación muy interesante sobre si existe un verdadero modelo de negocio en el mundo de la Web 2.0
Todo surgió cuando comenzamos a opinar sobre un artículo publicado en elpais.com que hablaba sobre la evolución de la web 2.0, sus pros y (sobre todo) sus contras. Aunque fundamentalmente estábamos todos de acuerdo, si es interesante remarcar que poco a poco va surgiendo cierta tendencia crítica sobre el modelo de negocio que se nos planteo en un primer momento detrás del concepto 2.0. En esta línea, Alejandro Grosse, director de eureka! Marketing, afirmaba que es cuestión de tiempo que las empresas comiencen a rentabilizar las inversiones que están realizando en este campo. Y no puedo estar más de acuerdo.
Pero, ¿qué entendemos por web 2.0? Siendo sinceros, no podemos decir que la web 2.0 haya sido una revolución tecnológica, pues la tecnología que estamos usando para desarrollar las herramientas y aplicaciones que denominamos 2.0 existía ya en los años 90 o son consecuencia de lenguajes de programación que ya se venían usando por aquel entonces (incluso antes).
Entonces, ¿si no ha sido una revolución tecnológica qué ha hecho que la era 2.0 haya supuesto una revolución tal y como muchos la definen? Para responder a esto, debemos avanzar hacia el campo de lo social, analizar los cambios que hemos sufrido en la forma que tenemos de comunicarnos con los demás, con nuestros amigos, familiares, compañeros, clientes y demás.
La web 2.0 ha supuesto una nueva forma de relacionarnos con el mundo. Pero ¿si ya existía la tecnología hace una década, porque ha supuesto una revolución social ahora y no antes? La respuesta a esta pregunta casi es mejor dejársela a los sociólogos, pero a mi humilde entender se debe más a una cuestión de necesidades, o más bien utilidades: hemos necesitado varios años para ver la utilidad de estas herramientas para comenzar a usarlas.
Cuando muchos de nosotros éramos jóvenes, no teníamos ningún problema en mantener una amistad, por muy alejados que nos encontrasemos. El encanto de recibir una carta, tardó mucho en perder su efecto en favor del mail. Pero finalmente vimos la utilidad de utilizar el mail en vez de servicio postal.
Las redes sociales ha aprovechado esta evolución y la han potenciado. Existen algunas diferencias entre nuestro querido Messenger y el Facebook de hoy en día, pero fue el primero quien nos mostró las ventajas de mantener nuestra primera identidad online, un listado de contactos y la inmediatez de las conversaciones, independientemente de la distancia. El segundo puede considerarse como una evolución que surge para completar una serie de necesidades surgidas de una utilidad.
Pero, ¿de donde sale el dinero para pagar todo esto? Facebook hace poco que publicó por fin unas cuentas positivas, mientras que otras redes sociales aun no están logrando rentabilizar las inversiones que están llevando acabo para desarrollar sus plataformas. ¿Podemos decir entonces que no son rentables? Pues depende de en que parte del proceso evolutivo nos encontremos (recordar el post sobre la curva de Hype).
¿Por qué Google pagó una fortuna por YouTube cuando estaba pediendo 500 millones de dólares al año? Muchos de nosotros consideramos a Google como una empresa de futuro, que suele acertar en sus decisiones y no tenemos motivos para dudar que esta ha sido una decisión acertada. Viendo la situación con un poco de perspectiva... hace 10 o 20 años, si un directivo de la BBC decía que la cadena debía desarrollar un canal online para retransmitir su programación, lo habría tildado de loco y seguramente tendría que buscar trabajo en una incipiente empresa llamada Google. Si embargo, hoy en día son muchas las cadenas que se están apuntando al carro de la televisión online, creando sus propios canales en la Red, desde donde puede ofrecer a sus telespectadores toda su programación a cualquier hora del día. Ahora viene la pregunta del millón... ¿quién les está dando la tecnología para llevar estos proyectos acabo? Puede que YouTube siga perdiendo dinero y, en un futuro no muy lejano acabe cerrando sus servidores... pero seguro que Google ganará mucho dinero con la operación.
Y es que debemos siempre plantearnos la cadena de valor que está detrás de todo lo que llamamos web 2.0. Muchas empresas nos vendieron las dulzuras del mundo 2.0 sin plantearse los problemas que ello conllevaba. Todo el mundo veía clarísimo que las redes sociales, comunidades y demás entornos sociales, podrían mantenerse mediante publicidad gracias a su volumen de usuarios. Facebook ha necesitado entrar en el exclusivo mundo de los 10 países más poblados del planeta (virtualmente hablando, claro) para lograr ser rentable. Lo cual deja muy poco espacio al resto de redes sociales para que puedan explotar el mismo sistema de negocio.
Pero, si el dinero no está por esa vía... ¿dónde está? La respuesta la podemos encontrar en los terminales móviles, los denominados 3G y las tarifas de datos para conectarnos a la red. Puesto que ya hemos creado una utilidad, ahora sólo es necesario generar un servicio y cobrar por él. No estoy diciendo que Internet va a dejar de ser gratis... pero sí pagamos por él cuando nos conectamos a través de nuestro móvil y nos descargamos aplicaciones para instalar en nuestro terminal.
Bien es cierto que en esta carrera 2.0 habrá muchos perdedores, pero también mucha empresas que lograrán ver dónde está el negocio y sabrán explotar sus oportunidades.
Por ejemplo, muchos de nosotros hemos usado en algún momento de nuestra vida las páginas amarillas (ahora ya abandonadas al olvido de la estantería). En mi caso, ni tan si quiera uso las páginas amarillas online, pues Google (nuestro Santo preferido) me ofrece la información que necesito. Sin embargo, Telefónica ya está trabajando en una aplicación que ofrezca la misma información pero a través de una aplicación móvil, basada en la geolocalización, por lo podemos recibir ofertas e información en nuestro móvil de las tiendas y comercios que hay a nuestro alrededor.
¿Es esto un nuevo modelo de negocio? No. Siendo sinceros, el modelo ya existía desde hace años: Páginas Amarillas cuenta con una red de comerciales que buscan entre los comercios, empresas y profesionales, anunciantes para sus páginas; por lo que era cuestión de tiempo adaptarlo a las nuevas tecnologías existentes.
En resumen. La web 2.0 ha supuesto una revolución a la hora de comunicarnos unos con otros, pero no ha aportado un nuevo modelo de negocio, tan sólo para algunas empresas de venta por Internet podemos decir que sí ha abierto un nuevo canal, pero eso es todo. Ahora estamos comenzando a ver y comprender la verdadera cadena de valor que hay detrás de todo esto y, algo fundamental para que no estalle la denominada burbuja.
Pero la web 2.0 no será un burbuja que terminará por explotar, como ya pasó hace una década. Es simplemente el comienzo de un nuevo modelo de utilidad (que no económico) que está abriendo nuevos horizontes, a aquellos que son capaces de verlo y aprovechar las oportunidades que ofrece un mundo sin fronteras (Nota: ya en el sigo XIX se hablo de la revolución que supuso un mundo sin fronteras, con un comercio internacional creciente, gracias a los avances en los transportes: el ferrocarril, el barco a vapor, etc... por si os suena de algo).
Todo surgió cuando comenzamos a opinar sobre un artículo publicado en elpais.com que hablaba sobre la evolución de la web 2.0, sus pros y (sobre todo) sus contras. Aunque fundamentalmente estábamos todos de acuerdo, si es interesante remarcar que poco a poco va surgiendo cierta tendencia crítica sobre el modelo de negocio que se nos planteo en un primer momento detrás del concepto 2.0. En esta línea, Alejandro Grosse, director de eureka! Marketing, afirmaba que es cuestión de tiempo que las empresas comiencen a rentabilizar las inversiones que están realizando en este campo. Y no puedo estar más de acuerdo.
Pero, ¿qué entendemos por web 2.0? Siendo sinceros, no podemos decir que la web 2.0 haya sido una revolución tecnológica, pues la tecnología que estamos usando para desarrollar las herramientas y aplicaciones que denominamos 2.0 existía ya en los años 90 o son consecuencia de lenguajes de programación que ya se venían usando por aquel entonces (incluso antes).
Entonces, ¿si no ha sido una revolución tecnológica qué ha hecho que la era 2.0 haya supuesto una revolución tal y como muchos la definen? Para responder a esto, debemos avanzar hacia el campo de lo social, analizar los cambios que hemos sufrido en la forma que tenemos de comunicarnos con los demás, con nuestros amigos, familiares, compañeros, clientes y demás.
La web 2.0 ha supuesto una nueva forma de relacionarnos con el mundo. Pero ¿si ya existía la tecnología hace una década, porque ha supuesto una revolución social ahora y no antes? La respuesta a esta pregunta casi es mejor dejársela a los sociólogos, pero a mi humilde entender se debe más a una cuestión de necesidades, o más bien utilidades: hemos necesitado varios años para ver la utilidad de estas herramientas para comenzar a usarlas.
Cuando muchos de nosotros éramos jóvenes, no teníamos ningún problema en mantener una amistad, por muy alejados que nos encontrasemos. El encanto de recibir una carta, tardó mucho en perder su efecto en favor del mail. Pero finalmente vimos la utilidad de utilizar el mail en vez de servicio postal.
Las redes sociales ha aprovechado esta evolución y la han potenciado. Existen algunas diferencias entre nuestro querido Messenger y el Facebook de hoy en día, pero fue el primero quien nos mostró las ventajas de mantener nuestra primera identidad online, un listado de contactos y la inmediatez de las conversaciones, independientemente de la distancia. El segundo puede considerarse como una evolución que surge para completar una serie de necesidades surgidas de una utilidad.
Pero, ¿de donde sale el dinero para pagar todo esto? Facebook hace poco que publicó por fin unas cuentas positivas, mientras que otras redes sociales aun no están logrando rentabilizar las inversiones que están llevando acabo para desarrollar sus plataformas. ¿Podemos decir entonces que no son rentables? Pues depende de en que parte del proceso evolutivo nos encontremos (recordar el post sobre la curva de Hype).
¿Por qué Google pagó una fortuna por YouTube cuando estaba pediendo 500 millones de dólares al año? Muchos de nosotros consideramos a Google como una empresa de futuro, que suele acertar en sus decisiones y no tenemos motivos para dudar que esta ha sido una decisión acertada. Viendo la situación con un poco de perspectiva... hace 10 o 20 años, si un directivo de la BBC decía que la cadena debía desarrollar un canal online para retransmitir su programación, lo habría tildado de loco y seguramente tendría que buscar trabajo en una incipiente empresa llamada Google. Si embargo, hoy en día son muchas las cadenas que se están apuntando al carro de la televisión online, creando sus propios canales en la Red, desde donde puede ofrecer a sus telespectadores toda su programación a cualquier hora del día. Ahora viene la pregunta del millón... ¿quién les está dando la tecnología para llevar estos proyectos acabo? Puede que YouTube siga perdiendo dinero y, en un futuro no muy lejano acabe cerrando sus servidores... pero seguro que Google ganará mucho dinero con la operación.
Y es que debemos siempre plantearnos la cadena de valor que está detrás de todo lo que llamamos web 2.0. Muchas empresas nos vendieron las dulzuras del mundo 2.0 sin plantearse los problemas que ello conllevaba. Todo el mundo veía clarísimo que las redes sociales, comunidades y demás entornos sociales, podrían mantenerse mediante publicidad gracias a su volumen de usuarios. Facebook ha necesitado entrar en el exclusivo mundo de los 10 países más poblados del planeta (virtualmente hablando, claro) para lograr ser rentable. Lo cual deja muy poco espacio al resto de redes sociales para que puedan explotar el mismo sistema de negocio.
Pero, si el dinero no está por esa vía... ¿dónde está? La respuesta la podemos encontrar en los terminales móviles, los denominados 3G y las tarifas de datos para conectarnos a la red. Puesto que ya hemos creado una utilidad, ahora sólo es necesario generar un servicio y cobrar por él. No estoy diciendo que Internet va a dejar de ser gratis... pero sí pagamos por él cuando nos conectamos a través de nuestro móvil y nos descargamos aplicaciones para instalar en nuestro terminal.
Bien es cierto que en esta carrera 2.0 habrá muchos perdedores, pero también mucha empresas que lograrán ver dónde está el negocio y sabrán explotar sus oportunidades.
Por ejemplo, muchos de nosotros hemos usado en algún momento de nuestra vida las páginas amarillas (ahora ya abandonadas al olvido de la estantería). En mi caso, ni tan si quiera uso las páginas amarillas online, pues Google (nuestro Santo preferido) me ofrece la información que necesito. Sin embargo, Telefónica ya está trabajando en una aplicación que ofrezca la misma información pero a través de una aplicación móvil, basada en la geolocalización, por lo podemos recibir ofertas e información en nuestro móvil de las tiendas y comercios que hay a nuestro alrededor.
¿Es esto un nuevo modelo de negocio? No. Siendo sinceros, el modelo ya existía desde hace años: Páginas Amarillas cuenta con una red de comerciales que buscan entre los comercios, empresas y profesionales, anunciantes para sus páginas; por lo que era cuestión de tiempo adaptarlo a las nuevas tecnologías existentes.
En resumen. La web 2.0 ha supuesto una revolución a la hora de comunicarnos unos con otros, pero no ha aportado un nuevo modelo de negocio, tan sólo para algunas empresas de venta por Internet podemos decir que sí ha abierto un nuevo canal, pero eso es todo. Ahora estamos comenzando a ver y comprender la verdadera cadena de valor que hay detrás de todo esto y, algo fundamental para que no estalle la denominada burbuja.
Pero la web 2.0 no será un burbuja que terminará por explotar, como ya pasó hace una década. Es simplemente el comienzo de un nuevo modelo de utilidad (que no económico) que está abriendo nuevos horizontes, a aquellos que son capaces de verlo y aprovechar las oportunidades que ofrece un mundo sin fronteras (Nota: ya en el sigo XIX se hablo de la revolución que supuso un mundo sin fronteras, con un comercio internacional creciente, gracias a los avances en los transportes: el ferrocarril, el barco a vapor, etc... por si os suena de algo).
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viernes, 8 de enero de 2010
¿Hay alguna tendencia para 2010?
Justo ahora que hemos terminado el 2009 y comenzado un nuevo año (esperemos que sea mucho mejor que el anterior... cosa bastante fácil), empezamos a hablar sobre las tendencias que veremos en los próximos meses, qué es lo que destacará sobre el resto, qué sorpresas nos deparará el 2010, etc.
Hace poco, pude leer en el blog de NetHunting un comentario de Gema Requena sobre las tendencias para este año entrante. Una lectura más que recomendada para saber por donde pueden ir los tiros este año.
Ahora bien, aportando mi granito de arena, este año será el año de la homogenización de las acciones online. Más que las acciones, de la forma en que tenemos de medirlas y valorarlas. Veremos como en los próximos meses surgirán un gran número de aplicaciones, webs y servicios (el ya conocido cloud computing) para poder evaluar y medir las acciones que llevamos acabo en la Red.
Cada vez son más las plataformas (Twitter está a punto de lanzar una herramienta para medir los impactos generados a través de su servicio de microblogging) que están desarrollando herramientas de medición y valoración, para permitir analizar los impactos de las acciones online. Y ya tenemos algunas operativas, como Bit.ly
A lo largo del 2010 veremos como algunas de ellas resaltarán sobre el resto, bien porque sean las escogidas por los usuarios o bien porque tengan detrás el apoyo de grandes corporaciones (como puede ser Google Analytics).
También será el turno de los Community Managers y las agencias de comunicación, que tendrán que fijar qué parámetros son los que deben valorar el éxito o fracaso de una acción online, ya sea la variable escogida el número de "fans", de retwitts, refeals, links, post, comentarios, etc.).
A lo largo de este año veremos como se desarrolla la guerra por controlar el mundo online entre corporaciones como Microsoft y Google (ya compiten por ofrecer el mejor buscador, el mejor office, software para móviles, etc.) y qué papel jugaran los desarrolladores de contenido libre, pues cada vez tienen más peso entre los internautas.
Coincido con Gema en que veremos como los usuarios comienzan a definir su identidad online (ya he hablado sobre la identidad corporativa online, ahora toca de hablar de la identidad personal online), gracias en gran medida a integración de perfiles. Lo podemos ver de forma incipiente en Facebook: más de una vez, cuando conoces a alguien, intercambiáis vuestros datos en Facebook y luego, una vez conectados, comenzáis a intercambiar información. En poco tiempo comenzaremos a dar nuestra ClaveID (tenéis varis o para escoger: OpenID, ClaimID, etc.).
De cara al mundo de la comunicación online, lo más destacado será la estandarización de las herramientas de medición y valoración de las acciones que llevamos acabo. Aun no podemos señalar qué herramientas o aplicaciones usaremos para valorarlas, pero este será el año en el que la "nube" tome algo más de forma y podamos comenzar a fijar los parámetros para evaluar nuestras acciones en ella.
Edito este post para incluir un link a un artículo de elpais.com sobre el futuro de la web 2.0. Lo he visto justo después de publicar mi post, es por eso que lo añado ahora. Si bien, esto de acuerdo con algunas cosas, en otras me parece que redunda en la postura típica de los medios tradicionales, alarmando sobre que no se crearán contenidos de calidad si se generalizar el contenido libre!! Las tendencias dicen lo contrario, qué le vamos a hacer... quien no llora... Pero la primera parte del artículo merece la pena.
Hace poco, pude leer en el blog de NetHunting un comentario de Gema Requena sobre las tendencias para este año entrante. Una lectura más que recomendada para saber por donde pueden ir los tiros este año.
Ahora bien, aportando mi granito de arena, este año será el año de la homogenización de las acciones online. Más que las acciones, de la forma en que tenemos de medirlas y valorarlas. Veremos como en los próximos meses surgirán un gran número de aplicaciones, webs y servicios (el ya conocido cloud computing) para poder evaluar y medir las acciones que llevamos acabo en la Red.
Cada vez son más las plataformas (Twitter está a punto de lanzar una herramienta para medir los impactos generados a través de su servicio de microblogging) que están desarrollando herramientas de medición y valoración, para permitir analizar los impactos de las acciones online. Y ya tenemos algunas operativas, como Bit.ly
A lo largo del 2010 veremos como algunas de ellas resaltarán sobre el resto, bien porque sean las escogidas por los usuarios o bien porque tengan detrás el apoyo de grandes corporaciones (como puede ser Google Analytics).
También será el turno de los Community Managers y las agencias de comunicación, que tendrán que fijar qué parámetros son los que deben valorar el éxito o fracaso de una acción online, ya sea la variable escogida el número de "fans", de retwitts, refeals, links, post, comentarios, etc.).
A lo largo de este año veremos como se desarrolla la guerra por controlar el mundo online entre corporaciones como Microsoft y Google (ya compiten por ofrecer el mejor buscador, el mejor office, software para móviles, etc.) y qué papel jugaran los desarrolladores de contenido libre, pues cada vez tienen más peso entre los internautas.
Coincido con Gema en que veremos como los usuarios comienzan a definir su identidad online (ya he hablado sobre la identidad corporativa online, ahora toca de hablar de la identidad personal online), gracias en gran medida a integración de perfiles. Lo podemos ver de forma incipiente en Facebook: más de una vez, cuando conoces a alguien, intercambiáis vuestros datos en Facebook y luego, una vez conectados, comenzáis a intercambiar información. En poco tiempo comenzaremos a dar nuestra ClaveID (tenéis varis o para escoger: OpenID, ClaimID, etc.).
De cara al mundo de la comunicación online, lo más destacado será la estandarización de las herramientas de medición y valoración de las acciones que llevamos acabo. Aun no podemos señalar qué herramientas o aplicaciones usaremos para valorarlas, pero este será el año en el que la "nube" tome algo más de forma y podamos comenzar a fijar los parámetros para evaluar nuestras acciones en ella.
Edito este post para incluir un link a un artículo de elpais.com sobre el futuro de la web 2.0. Lo he visto justo después de publicar mi post, es por eso que lo añado ahora. Si bien, esto de acuerdo con algunas cosas, en otras me parece que redunda en la postura típica de los medios tradicionales, alarmando sobre que no se crearán contenidos de calidad si se generalizar el contenido libre!! Las tendencias dicen lo contrario, qué le vamos a hacer... quien no llora... Pero la primera parte del artículo merece la pena.
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martes, 5 de enero de 2010
Open Talent de BBVA
Otro año más, el BBVA ha lanzado su concurso Open Talent para buscar los mejores proyectos del año. Esta es la segunda edición y esperamos que tengan muchas más.
En esta ocasión, quiero apoyar a nuestros amigos de Picotea en su intento por obtener un reconocimiento a su trabajo y al esfuerzo que están realizando.
Iniciativas como esta logran dar a conocer buenos proyectos que, de otra forma, pueden pasar desapercibidos entre tanta información que tenemos en la Red. A veces es necesario un pequeño respiro y pararse a mirar lo que tenemos a nuestro alcance y la utilidad que realmente nos aporta.
Ya se que somos muchos los fanáticos de la tecnología y las últimas tendencias, pero en ocasiones es necesario pararse a pensar si realmente nos aporta algo de valor la aplicación que nos acabamos de instalar.
Picotea está logrando, paso a paso, demostar que puede ofrecer mucho a los internautas. Aun queda un gran camino por recorrer, pero paso a paso veremos a dónde nos lleva.
En esta ocasión, quiero apoyar a nuestros amigos de Picotea en su intento por obtener un reconocimiento a su trabajo y al esfuerzo que están realizando.
Iniciativas como esta logran dar a conocer buenos proyectos que, de otra forma, pueden pasar desapercibidos entre tanta información que tenemos en la Red. A veces es necesario un pequeño respiro y pararse a mirar lo que tenemos a nuestro alcance y la utilidad que realmente nos aporta.
Picotea está logrando, paso a paso, demostar que puede ofrecer mucho a los internautas. Aun queda un gran camino por recorrer, pero paso a paso veremos a dónde nos lleva.
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lunes, 21 de diciembre de 2009
Spotify - Ejemplo de cloud computing en la música
Hoy por fin he podido subirme al carro de Spotify, cansado ya de oír a mis amigos y conocidos hablar sobre esta joya de la Red, finalmente solicité una invitación para poder comenzar a usar lo que parece será el futuro de la música en la Red.


Y es que llevamos ya muchos años viendo como unos intentan pelear contra las descargas gratuitas mientas otros buscan soluciones y tratan de aprovechar las nuevas oportunidades que se les plantean por delante. Ya lo adelantaba iTunes, vendiendo sus canciones a través del iTunes Store, demostrando que en el mundo de la música en Internet hay más mercado que nunca. Ahora le llega el turno a Spotify, lo que parece que será la gran novedad del 2010 (para el gran público, claro) y abre un nuevo camino para la música 2.0
Hay que reconocer que la Red ha hecho mucho por muchos músicos (no todo es piratería), convirtiéndose en un medio de comunicación de muchos desconocidos que gracias a plataformas como YouTube o MySpace han logrado llegar a más público del que nunca hubieran pensado.
¿Qué nos deparará el futuro? Spotify es sólo el principio... Nadie nos puede asegurar que mañana no sea la propia TV la que use la Red como medio de difusión, permitiendo a los usuarios ver el programa que quieran, cuando quiera y donde quieran.
Por mi parte, ahora sólo espero poder disfrutar de buena música y compartir con los amigos mis artistas favoritos. El futuro es incierto y más en el mundo 2.0 pero una cosa queda clara... el futuro será de los que aprovechen las oportunidades que tienen delante (detrás, al lado, etc.) pero no pensando que soluciones 1.0 seguirán siendo válidas en los tiempos que corren.


Y es que llevamos ya muchos años viendo como unos intentan pelear contra las descargas gratuitas mientas otros buscan soluciones y tratan de aprovechar las nuevas oportunidades que se les plantean por delante. Ya lo adelantaba iTunes, vendiendo sus canciones a través del iTunes Store, demostrando que en el mundo de la música en Internet hay más mercado que nunca. Ahora le llega el turno a Spotify, lo que parece que será la gran novedad del 2010 (para el gran público, claro) y abre un nuevo camino para la música 2.0
Hay que reconocer que la Red ha hecho mucho por muchos músicos (no todo es piratería), convirtiéndose en un medio de comunicación de muchos desconocidos que gracias a plataformas como YouTube o MySpace han logrado llegar a más público del que nunca hubieran pensado.
¿Qué nos deparará el futuro? Spotify es sólo el principio... Nadie nos puede asegurar que mañana no sea la propia TV la que use la Red como medio de difusión, permitiendo a los usuarios ver el programa que quieran, cuando quiera y donde quieran.
Por mi parte, ahora sólo espero poder disfrutar de buena música y compartir con los amigos mis artistas favoritos. El futuro es incierto y más en el mundo 2.0 pero una cosa queda clara... el futuro será de los que aprovechen las oportunidades que tienen delante (detrás, al lado, etc.) pero no pensando que soluciones 1.0 seguirán siendo válidas en los tiempos que corren.
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viernes, 18 de diciembre de 2009
¿Es realmente útil el software libre?
Hoy escribo por fin desde mi nuevo portátil... atrás quedan esos años de ir con un ordenador de varios kilos de peso, que atentaba contra el bienestar de mi espalda.
Así que me he tirado toda la mañana instalando programas, configurando cosas, volviendo a guardar mis sitios favoritos, las claves de las cientos de páginas en las que alguna vez he entrado y no estoy tan seguro de volver, etc.
Entre instalación e instalación y entre cabreo y cabreo (a esto último volveré un poco más tarde) me planteo... es realmente necesario instalar tantos programas o deberíamos empezar a contar con el software libre y los servicios de cloud computing que están a disposición en la Red.
Adobe ha creado ya un servicio para poder hacer PDF directamente desde su aplicación web. Ya no hace falta instalar el PDF Maker o similar para poder tener tus PDF, simplemente lo subes a su web y te crean el documento.
Del mismo modo, Google tiene a tu disposición Google Docs, con el que puedes abrir cualquier documento, trabajar online, compartir, etc. Es más, me ha salvado alguna vez al poder abrir archivos que venían del nuevo Office. Y no hace mucho lanzó el Google Wave para trabajar en red.
Desde hace unos años me acostumbre a trabajar con el correo desde la aplicación online y no desde el Outlook, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, como por ejemplo que no puedes personalizar tanto los correos como lo puedes hacer con el Outlook, pero te evitas todo ese lío con los virus y tu cartera de contactos. Además, puedes tener acceso a tu correo allá donde vayas... que también es una ventaja, aunque con un dispositivo móvil ya lo puedas hacer aun a pesar de tener Outlook.
Bueno, pues ahora viene explicar mi cabreo. ¿Cómo es posible que si te compras un ordenador este venga con programas de prueba? ¿Para probar qué? ¿Qué funciona? Claro que se que el Office funciona, de lo contrario no lo llevaría usando desde hace años... pero no hace falta instalarme una demo en mi nuevo y flagrante portátil para demostrarlo. Claro está... si no estás pendiente de lo que aceptas cuando comienzas a usar el ordenador (y no seré el primero que acepta las cosas si leer realmente lo que ponen) comienzas a usar un programa que dentro de tres meses dejará de funcionar si no pagas la licencia (o 25 usos como es el caso). ¿Pero eso no venía ya con el ordenador?
Me ha pasado con el Office 2007... sí, muy bonito, muy práctico (??), pero de pega... dentro de tres meses no vale para nada. Así que te toca desinstalar e instalar el que ya tienes en casa.
Lo mismo con el antivirus... para que quieres tres meses de prueba... ¿que pasa, que en sólo tres meses te van a atacar todos los virus? Por lo menos darme un año, para poder probar si es realmente bueno... de lo contrario, volvemos a lo mismo... desinstalar e instalar el que ya tenías.
Y es que las empresas piensan que a través de "demos" nos convenceremos de las deidades del nuevo programa y acabaremos cayendo en sus brazos alabando sus productos. ¿Pero quién puede alabar el nuevo Office si lo han cambiado todo? Las cosas ya no están donde estaban o donde deberían estar... no hay nada en su sitio!! ¿Y esperan que en tres meses me de cuenta que esto es lo mejor y que los últimos 10 años de mi vida usando Office he estado equivocado? Lo mismo pasa con el Windows, pero llegado a este punto, un buen amigo mío (informático el pobre) me recomendó seguir con el instalado... que le vamos a hacer, fue muy persuasivo ("si instalas el XP tu portátil se jode, punto"... "pero haz lo que quieras que el portátil es tuyo"...se parece a mi mujer).
Podríamos entrar a debatir sobre la calidad de los servicios post venta, si siguen estrategias correctas, etc... pero me han cabreado tanto, que dejo que seáis vosotros los que opinéis y debatáis sobre el tema.
Por mi parte, seguiré instalando y desinstalando... a ver si para el lunes ya lo tengo 100% operativo.
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